Son 12 temas con un total de 36 minutos en que se mantiene una coherencia interna, donde el estilo de canto del flamenco y la guitarra acústica serán fundamentales, tanto como para crear ambientes sonoramente melancólicos o festivos. Pese a que este último recurso tiene como fin esencial generar un contraste que profundiza en una letra nostálgica o anhelante. En este sentido, cabe resaltar ‘Lágrima del Sol’, una melancólica canción sobre un amor perdido, donde a la guitarra se le suma trompetas, violín y charango, entre otros.
A grandes rasgos se podría decir que el álbum se divide canciones de carácter acústico, o donde predomina este aspecto, y otra mitad donde se suma una batería, con guitarra y bajo. Una de las piezas que representarían este último aspecto es ‘El Tiempo y la Distancia Entregan Mucho Más de lo que Yo Podría’, donde además de los elementos ya señalados, se suma un bajo, piano, sintetizador, y trompeta en una arrolladora tónica musical de melancolía que progresivamente va de menos a más en intensidad. En esa línea se van sumando los instrumentos, con sus respectivos arreglos, otorgando una cohesionada y creciente sensación de conmoción y caos emocional mediante una instrumentalización más potente. Algo que también ocurre en ‘(te voy) a’mar’ e incluso de forma más rockera, por decirlo de alguna forma, en ‘Sangre Oliva’.
El resultado que otorga el “Helíade” es potente, y en todo sentido. Ya sea en su vertiente más folclórica/acústica o aquella donde hay una mayor predominancia de la guitarra eléctrica. En paralelo también cabe resaltar la excelente producción, así como la estética sonora que se genera con la variedad de influencias creativas en la composición. Y finalmente, también genera un placer musical la calidad impecable de la voz, el registro, y su estilo de canto. En definitiva, es de esos trabajos que te dan la sensación instantánea de estar escuchando algo único.